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Publicaciones
El anuario analiza algunas de las principales tendencias en el sistema internacional con artículos sobre la crisis financiera como una oportunidad para tranformar las dinámicas existentes. Se ofrecen análisis cobre los órdenes políticos híbridos, el cambio climático. Desde la perspectiva regional, se incluyen artículos sobre Estados Unidos y la política exteriror, el conflicto israelo-palestion, China, Rusia, India y América Latina.
El sistema internacional está atravesando un periodo de cambio histórico en el que se transforman
las fuentes, la naturaleza y las pautas de distribución del poder, y las cuestiones que
antaño se dirimían en el marco del Estado territorial —la vida económica, el conflicto político,
o las relaciones sociales— se desterritorializan a causa de rápidos procesos de transnacionalización.
Cambian los equilibrios de poder entre los Estados, en particular entre los países
avanzados y los emergentes, pero aún más relevante es el proceso por el que aumenta el número
y la influencia de los actores no estatales y el poder se diluye en la estructura económica
y financiera global.
Estamos en un momento crítico de la historia de la Tierra, en el cual la humanidad debe
elegir su futuro. A medida que el mundo se vuelve cada vez más interdependiente y frágil, el
futuro depara, a la vez, grandes riesgos y grandes promesas. Para seguir adelante, debemos
reconocer que en medio de la magnífica diversidad de culturas y formas de vida, somos una
sola familia humana y una sola comunidad terrestre con un destino común.
Desde finales de 2008, la crisis financiera se ha extendido como un auténtico tsunami a la economía
real y al empleo, provocando rápidamente el desplome de la producción y el comercio en
todo el mundo. Es tal la velocidad del contagio, que las estadísticas usuales no parecen capaces
de dar cuenta de la magnitud del desastre en tiempo real.
La relación entre los conflictos armados, la función del Estado y la seguridad internacional
constituye una importante dimensión de la crisis y de la transformación del poder en el sistema
internacional. En este contexto, el concepto de “Estados frágiles” y de “construcción del Estado”
(State-Building) se han convertido en categorías clave en la organización del pensamiento
y de las políticas en el campo de la paz, del desarrollo y de la seguridad.
En el siglo XIX varios científicos avanzaron la idea de que el dióxido de carbono, CO2, emitido
por la quema del combustibles fósiles podía provocar la elevación de la temperatura media de
la Tierra, pero no es hasta los años ochenta del pasado siglo cuando, motivado por las observaciones
de las variaciones en el clima, cobra fuerza entre los climatólogos la idea de que la
rápida quema de combustibles fósiles (carbón, petróleo y gas natural) está en el origen de los
cambios producidos.
El 20 de enero de 2009 tomó posesión como 44º presidente de Estados Unidos Barack H.
Obama. El relevo presidencial fue significativo por varios motivos. En primer lugar, porque por
primera vez un ciudadano afroamericano llegaba a la presidencia del país más poderoso del
planeta. En segundo lugar, por la repercusión nacional e internacional que tuvo la campaña
electoral.
Probablemente la más grave y peligrosa herencia de la llamada “era Bush”, aparte de los numerosos
y graves problemas de política interior que hoy afectan sobre todo a los ciudadanos de
Estados Unidos, son los dos conflictos armados que todavía se desarrollan simultáneamente
en Afganistán e Irak y cuyos antecedentes históricos y evolución hasta el momento actual no
van a ser tratados aquí una vez más, por ser sobradamente conocidos por todos.
Oriente Medio vive una carrera nuclear imparable. Los países de la región, azuzados por el
programa nuclear iraní, han emprendido un proceso de modernización tecnológica para comenzar
a generar energía atómica. Egipto, las petromonarquías del Golfo Pérsico y los Estados del
Magreb han suscrito acuerdos con Francia y Estados Unidos para llegar a tener instalaciones
nucleares propias y poder atender así la demanda de energía que necesitan.
El relevo de la administración Putin a la de Medvédev se produjo de un modo amistoso y en olor de multitudes entre diciembre de 2007 y marzo de 2008. Las elecciones parlamentarias del 7 de diciembre dieron una aplastante victoria al partido gubernamental Rusia Unida, con el 64% de los votos y 306 de los 450 escaños en liza.
La intervención militar israelí en la franja de Gaza constituye uno de los capítulos más devastadores y sangrientos del conflicto israelo-palestino. En el transcurso de tres semanas de continuos bombardeos, el Ejército israelí se cobró la vida de unas 1.450 personas (incluidos más de 400 niños) y cerca de 5.500 heridos; además de provocar numerosos daños materiales en infraestructuras civiles, edificios públicos, servicios comunitarios y fuentes primarias de sustento y sin olvidar la destrucción masiva de viviendas familiares y la eliminación de vecindarios enteros.
La formulación de un nuevo modelo de crecimiento que incorporase los factores de orden tecnológico, ambiental o social destacaba como la principal novedad de la agenda, en consonancia con la adhesión a la concepción científica del desarrollo que había sancionado el Partido Comunista de China (PCCh) en su XVII Congreso, celebrado en octubre de 2007. En suma, se trataba de reducir la velocidad para facilitar el anhelado cambio de carril y mejorar la calidad del crecimiento chino.
India, más allá de su rol como potencia regional en Asia Meridional, está viviendo en los últimos años un periodo de consolidación en sus pretensiones de convertirse en el medio plazo en un gigante político y económico.
El nuevo mapa geopolítico regional, particularmente en América del Sur, responde a la emergencia y consolidación de nuevos liderazgos y de nuevos esquemas de articulación e integración regional funcionales a ellos. La focalización de los intereses geopolíticos estadounidenses en Medio Oriente y otras regiones del mundo a partir del 11 de septiembre de 2001 posibilitó, junto a otros cambios, una mayor autonomía regional y la emergencia de un amplio espectro de Gobiernos de corte progresista y de izquierda en Sudamérica
Centroamérica no es ajena a la lucha contra el narcotráfico que desde hace unos años tiene en jaque al gobierno mexicano, particularmente desde que el presidente Calderón le declarase la “guerra” a los carteles de drogas de su país. México se ha convertido en el epicentro de la actividad violenta de los grupos criminales del narcotráfico, reemplazando a los carteles colombianos. (sigue....)
El anuario analiza algunas de las principales tendencias en el sistema internacional con artículos sobre la crisis financiera y el desplome del dólar, China y su cooperación en África, los procesos de integración en América Latina, la Unión Europea y los desafíos para su política exterior, el conflicto en Oriente Medio, la participación española en Afganistán y Naciones Unidas y la construcción de la paz y la resolución 1325 sobre mujer, paz y seguridad, entre otros.
Es conveniente que se sitúe ahora, junto al medio ambiente como “verdad incómoda”, a los únicos seres capaces de apercibirse, de darse cuenta, de saber que saben, los “ojos del universo”: los seres humanos, es necesario que se muestre cómo viven y cómo mueren. Es “la verdad más incómoda todavía”.La solución, tan sencilla y difícil a la vez, porque se enfrenta a una inercia de siglos provocada por el sentimiento omnímodo del poder y los intereses económicos propios de una economía de guerra, consiste en sustituir la fuerza por la palabra. La razón de la fuerza por la fuerza de la razón.
En este capítulo se analiza los avances que se han realizado en el ámbito de la prevención de conflictos y la construcción de la paz en el marco de Naciones Unidas y su articulación con diversas iniciativas de la sociedad civil. Se hace un balance de las principales iniciativas que se han llevado a cabo para incluir la prevención de conflictos como uno de los ejes de acción de Naciones Unidas, y se presentan una de las propuestas que está siendo impulsada por organizaciones de la sociedad civil en distintos lugares del mundo y que se refiere a la creación de un Servicio de Paz en Naciones Unidas para intervenir en caso de genocidio, denominada United Peace Emergency Service (UNEPS).
Han pasado más de siete años desde que el Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas aprobara una resolución de gran trascendencia para el avance de la igualdad entre los sexos en el ámbito de las relaciones internacionales: la resolución 1325 (en adelante, 1325), aprobada en octubre de 2000 por el Consejo de Seguridad. Estrictamente, el contenido de esta resolución no tiene como objeto la igualdad. Habla de las mujeres como agentes activos en la construcción de la paz; de la protección especial que necesitan frente a la violación, una agresión que históricamente ha sido considerada irrelevante o un mal menor; y habla también de tener en cuenta la diferente experiencia de uno y otro sexo, también en los conflictos armados
El desplome del dólar y la crisis financiera son las expresión del debilitamiento de Estados Unidos y de cuán ilusorio, y peligroso, ha sido el proyecto hegemónico de los neoconservadores. Pero ello no supone un aumento del poder de otros actores estatales, sea en el plano militar, económico o financiero. Por el contrario, esos hechos son la expresión de un proceso de cambio estructural en la naturaleza del poder y en la redistricución del mismo entre actores estatales y no estatales, entre el Estado y el mercado, en el que la estructura de las finanzas mundiales está fuera de control y el poder se ha diluido en un mercado cada vez más integrado y desregulado.
Los procesos de integración se han constituído en una demanda urgente como imperativo de la globalización. La emergencia de una nueva agenda internacional, en donde crecientemente se ubican temas globales,obliga a la región latinoamericana a diseñar respuestas coordinadas entre los Estados, y entres estos y los actores no estatales, para afrontar estos nuevos procesos y sus consecuencias nacionales y regionales. La asociación para la cooperación aparece como una demanda efectiva que se debe enfrentar si se quieren satisfacer los intereses nacionales
El alto coste social de las reformas neoliberales llevadas a cabo por América Latina en la década de los noventa ha convertido a los programas de lucha contra la pobreza en una política pública necesaria en todos los países de la región. Aunque la aplicación de dichas reformas produjo un aumento sustantivo del comercio y de la inversión extranjera directa en Latinoamérica y alimentó tasas de crecimiento favorables durante algunos años, esas variables positivas no lograron hacer retroceder la pobreza.
En la actualidad, tres liderazgos regionales se configuran en el mapa geopolítico latinoamericano, en el marco del desentendimiento parcial que, desde el 11 de septiembre de 2001, Estados Unidos ha evidenciado en la región. Junto con los dos liderazgos potenciales tradicionalmente identificados en América Latina y el Caribe —el de México y el de Brasil—, actualmente, en función de su disponibilidad de recursos energéticos y financieros y de consideraciones ideológicas, políticas y geopolíticas, se suma el liderazgo emergente de Venezuela.
En Afganistán conviven operaciones de reconstrucción humanitaria y de guerra abierta. Esto nos lleva una vez más, forzosamente, al ya viejo dilema de las operaciones de ayuda humanitaria cuando éstas han de desarrollarse en un país en el que los rescoldos de la guerra siguen activos o incluso amenazan con reavivarse y propagarse en cuanto se produzcan condiciones favorables. Dilema no resuelto en Afganistán, donde el recrudecimiento de las acciones de la resistencia armada dificulta las operaciones de ayuda a la reconstrucción
El conflicto israelo-palestino es probablemente el conflicto todavía activo más largo de la historia contemporánea. A lo largo de décadas se ha convertido en una herida abierta y en el principal problema que contamina toda la región de Oriente Medio generando violencia y sufrimiento a millones de personas. En todo este tiempo la esencia misma del conflicto y sus principales manifestaciones no han variado: Israel ocupa ilegalmente territorios palestinos, cerca de la mitad del pueblo palestino son refugiados a los que se niega su derecho al retorno y más de un millón de palestinos con ciudadanía israelí sufren discriminación
La irrupción de China en el continente africano como un actor económico y político de primer nivel está generando una viva controversia internacional. Se teme que el pragmatismo desprovisto de sensibilidad social y ambiental que ha caracterizado su vertiginoso proceso de desarrollo en las tres últimas décadas pudiera ahora extender también sus sombras al continente africano, desperdiciando una nueva oportunidad para que este pueda afrontar sus carencias más estructurales
Por razones de diverso tipo, parece no haber llegado todavía la hora de la puesta en marcha de una política exterior de la Unión que esté a la altura de sus legítimas aspiraciones globales y de sus enormes potencialidades. En sus planteamientos estratégicos últimos, la política exterior actual de la Unión se sigue conformando más en función de la acción y/o de la reacción a la política exterior de Estados Unidos que en función de planteamientos genuinamente europeos.
La democracia turca ha estado tradicionalmente custodiada por las Fuerzas Armadas. En consecuencia, la seguridad y defensa del Estado se han convertido en una obsesión que ha castrado cualquier intento por maximizar los valores de tolerancia y libertad en el país euroasiático. Paralelamente, su política exterior ha girado del aislamiento y el sometimiento a Occidente durante el siglo XX, a una diplomacia entre conciliadora y coercitiva con la que pretende reconquistar el protagonismo regional del que gozaba el Imperio Otomano.
La “guerra contra el terrorismo” que mantiene el gobierno de los Estados Unidos se ha denominado “guerra de cuarta generación” o “guerra asimétrica”. Ha aparecido un tipo particular de violencia que también se llama “terrorismo internacional”, “transnacional” o “global”, cubriendo fenómenos muy heterogéneos que no se reducen a Al Qaeda. Este capítulo se divide en tres partes. En la primera se plantea el problema en términos cuantitativos, conceptuales y teóricos. En la segunda se reseñan las reacciones oficiales más importantes que el fenómeno ha suscitado en los Estados Unidos entre 2001 y 2007. Finalmente, en la tercera se reflexiona sobre la continuidad y cambio que supone dicha “guerra”.
Las guerras en África son frecuentes. Las estadísticas de los centros de estudio sugieren que, efectivamente, en 2006 tenían lugar en el continente diez de los 22 conflictos armados del planeta. Las consecuencias de estos enfrentamientos armados son terribles, pero la envergadura del trauma que suponen no ha calado en la sociedad hasta el punto de exigir un cambio en las prácticas globales que perpetúan la vulnerabilidad preexistente que suele anunciar con mucha antelación el estallido de la violencia.
Esta publicación analiza las principales tendencias en el sistema internacional: seguridad y violencia transnacional, la ayuda al desarrollo y la Declaración de París, globalización y medios de comunicación, la nueva geopolítica del petróleo y las guerras asimétricas. Asimismo analiza algunas regiones como China y sus relaciones con Estados Unidos, el actual ciclo político , las propuestas para la integración en en América Latina, y la crisis de la Gran Asia Occidental.
El siglo XXI será el siglo de la gente. Durante siglos, el pueblo no ha figurado en el escenario. Ha sido admitido, a lo sumo, como espectador. ¿Podemos de verdad cambiar el curso de los acontecimientos? ¿Hay espacios "razonables" para la esperanza?La diversidad sin fin, hasta el límite de la unicidad, la gran riqueza. Y cada persona, dotada de la facultad distintiva de crear. Esa es nuestra esperanza, ésta es la cualidad que evita el fatalismo, la predicción del comportamiento humano. Si sabemos elevar la voz pacíficamente y firmemente, podemos cambiar el curso de los acontecimientos a través del diálogo, del conocimiento y entendimiento recíprocos, de la conciliación.
La incidencia de la violencia transnacional es cada vez mayor. Está ligada a otras formas de violencia social y a las redes ilícitas que actúan más allá de las fronteras. Este hecho es a la vez causa y consecuencia de la globalización, un proceso que al reducir o eliminar las barreras económicas, y debilitar a los Estados, hace más fácil la interconexión entre diferentes grupos armados que realizan actividades ilícitas ligadas al narcotráfico, el tráfico de armas y de personas, y otras formas de violencia social.
Después de varias décadas de informes y comisiones y verificando realidades dramáticas, e mundo avanza en la peligrosa dirección de estar más dividido por enfrentamientos económicos y por identidades nacionales, religiosas y étnicas. La brecha entre riqueza y pobreza, especialmente marcada por una creciente desigualdad, se agranda y, si bien hay menos confictos armados, las posibilidades de que haya más "pequeñas guerras" y enfrentamientos entre comunidades y que continúen los golpes terroristas no son predicciones infundadas.
Las políticas de cooperación y ayuda al desarrolo están atravesando un intenso proceso de cambios, tanto en las ideas como en las prácticas. Se ha logrado un amplio acuerdo repecto a objetivos de reducción de la pobreza y el desarrollo social, los denominados Objetivos de Desarrollo del Milenio (ODM). Los ODM también pretenden establecer una "Asociación Global para el Desarrollo" basada en acuerdos respecto a los principios y medios necesarios para alcanzar esos objetivos, en particular respecto a la ayuda, la apertura comercial, la reducció de deuda y el acceso a la tecnología.
La desinformación que se estableció para poder vender la guerra en Irak ha dado un giro y como un bumerán le ha dado en plena cara a la Casa Blanca, minando su capacidad de llevar eficientemente el esferzo bélico en Irak, y en términos más generales a elaborar una política exterior a la altura de los retos actuales.
La historia del petróleo ha sido en gran medida una historia de conflictos violentos, represión e intervencionismo. Hoy en día se está forjando una nueva era de transformaciones, compuesta por una serie de factores diferentes. En primer lugar está el fenómeno de la demanda que sigue creciendo rápidamente ante unos recursos progresivamente reducidos y unas existencias limitadas. En segundo lugar, está la creciente competencia entre los mayores importadores por el acceso al petróleo. Y por último, la inestabilidad política dentro de muchos países ricos en petróleo.
Todas las guerras son diferentes, pero algunas lo son más. Este es el caso de la guerra entre Israel y sus vecinos, librada en el Líbano en 2006. Esta guerra fue inesperada pero llevaba mucho tiempo fraguándose. Resultó ser explosiva en sus consecuencias inmediatas y de largo plazo, y tiene similitudes con otros conflictos en la historia reciente de la región. Pero tambien es muy diferente a cualquiera de las guerras anteriores. Se trata de una pauta de conflictos regionales separaos, que en torno a la última década han ido conformando una nueva pauta mucho más interesante, que se define como "la crisis de la Gran Asica Occidental".
Las relaciones entre Estados Unidos y China constituyen una de las claves esenciales que pueden definir el sistema internacional del siglo XXI. Washington sigue con mucha atención la evolución del poderío chiono. China no sólo tiene vocación de ser potencia comercial de proyección regional y mundial, sino que aspira a traducir en términos globales ese notable incremento de su capacidad económica. Por su parte, Estados Unidos, tiene una política claramente orientada a impedir el surgimiento de cualquier rival en el mundo que pueda desafiar su supremacía absoluta.
La América Latina de los años sesenta, setentas y ochenta del siglo pasado se caracterizó por ser dictatorial, con regímenes militares que parecían ser eternos. Este siniestro panorama es afortunadamente un recuerdo del pasado. La gran mayoría de los países de la región cuenta en la actualidad con gobiernos democráticos y legítimos, que han llegado al poder a través de las elecciónes. Hay otro fenómeno y es la denominada "democracia de la calle". En los últimos diez años, los cambios de gobierno por métodos no electorales no se realizaron por un golpe de Estado o por un pronunciamiento militar. Por el contrario, las renuncias presidenciales se han producido ante movimientos populares espontáneos, movimientos de protesta en los barrios, marchas populares y huelgas de brazos caídos.
Analiza el desarrollo de diversas iniciativas de integración regional, los componentes conceptuales e ideológicos que caracterizan a cada uno de ellos y el contrapunto actual, en el ámbito de América Latina y el Caribe, entre la Unión de Naciones Sudamericanas (UNASUR) y la Alternativa Bolivariana para las Américas (ALBA).
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